escapulario
    Historia Del Antiguo Testamento


    Historia Del Antiguo Testamento                                                 


    La devoción a Nuestra Señora del Monte Carmelo (la Madona del Escapulario) se remonta
    muchísimos años antes de la época de San Simón Stock--aun antes del tiempo de Nuestro
    Señor; Va atrás hasta el siglo octavo A.C. Fue entonces cuando el gran profeta Elías ascendió
    a la montana santa del Carmelo en Palestina e inicio allí una larga tradición de vida
    contemplativa y de oración. Es asombroso notar que siglos antes del nacimiento de Cristo, el
    santo Elías y sus seguidores se habían dedicado místicamente a la futura Madre de Dios,
    María, Reina del Monte Carmelo. Aproximadamente tres mil años más tarde, esa tradición de
    oración, contemplación y devoción a la Virgen continua latente y prevalece en la Iglesia
    Católica.

    A su debido tiempo Dios se hizo Dios-Hombre, Jesús. Conocemos la vida de Nuestro Señor,
    Su muerte, resurrección y ascensión a través de los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento
    y sabemos que Jesús lego al mundo la Santa Iglesia Católica para ensenar, gobernar y
    santificar en nombre Suyo.

    En la fiesta de Pentecostés, natalicio de la Iglesia, los descendientes espirituales de Elías y
    sus seguidores bajaron del Monte Carmelo. Apropiadamente, ellos fueron los primeros en
    aceptar el mensaje de Cristiandad ese día y en ser bautizados por los Apóstoles. Cuando
    finalmente fueron presentados a Nuestra Señora, al oír las dulces palabras de sus labios,
    fueron sobrecogidos por un sentimiento de majestad y santidad que nunca olvidaron. Al
    regresar a su santo monte, erigieron la primera capilla que se ha construido en honor de la
    Santa Virgen María. Desde ese tiempo la devoción a la Madre de Dios fue trasmitida entre los
    hermitaños del Monte Carmelo como una preciosísima herencia espiritual.

    Nuestra Señora Se le Aparece a San Simón

    En el año 1241, el Barón de Grey de Inglaterra regresaba de las Cruzadas en Palestina. El
    trajo consigo un grupo de religiosos de la montana santa del Carmelo. Al llegar, el Barón
    generosamente obsequio a los monjes una mansión en el pueblo de Aylesford. Diez años
    más tarde, en ese mismo lugar ocurrió la aparición, ahora famosa, de Nuestra Señora a San
    Simón. Mientras la Santísima Virgen entregaba a San Simón el Escapulario castaño de lana,
    Ella dijo estas palabras: "Este será el privilegio para ti y todos los Carmelitas, que cualquiera
    que muera en este habito se salvara". Con el tiempo la Iglesia ha extendido este magnífico
    privilegio a todos los laicos que estén dispuestos a ser investidos con el Escapulario
    Castaño de los Carmelitas y que perpetuamente lo lleven.

    Muchos Católicos son investidos con el Escapulario Castaño cuando hacen su Primera
    Santa Comunión; en el caso de conversos su investidura concuerda con su Profesión de Fe.
    Cuando una persona es registrada en la Confraternidad del Escapulario Castaño y vestida
    con ese pequeño habito de lana castaña, el sacerdote le dice: "Recibe este santo
    Escapulario y pídele a la Santísima Virgen que por los meritos Suyos, pueda el ser usado sin
    mancha de pecado y pueda protegerte de todo daño y conducirte a la vida eterna". Las
    siguientes historias verdaderas darán una breve idea de cómo Nuestra Santa Madre cumple
    su Promesa.

" El que muera vestido con
este escapulario, no sufrirá
el fuego eterno".
- Palabras de la Virgen a
San Simón Stock
www.EscapulariodelCarmen.com
escapulario del carmen
escapulario del carmen
El Papa Juan Pablo II
La devoción del Papa al
escapulario

En la foto, con el pecho
descubierto, Karol Wojtyla con
19 años posa entre dos
compañeros de trabajo en un
lugar de construcción militar en
julio de 1939 en Polonia del
este (ahora Ucrania occidental).
El joven Wojtyla lleva un
escapulario.

En mayo de 1981, aún
impresionados por la noticia de
que el joven Papa Juan Pablo II,
Karol Wojtyla, había sido herido
por bala mientras saludaba a
los peregrinos antes de una
audiencia general en la Plaza de
S. Pedro sólo a unas pocas
manzanas de distancia, los
Carmelitas de la iglesia de
Transportina recibieron una
llamada telefónica del Vaticano.
Quien llamaba pidió que fuera
entregado un nuevo escapulario
al Vaticano para el Papa herido.
El único que llevaba el Papa
cuando le alcanzó el disparo se
empapó de sangre por la
sangre de sus heridas.

FOTO:

1) Un Karol Wojtyla joven
muestra su devoción al
escapulario durante su servicio
militar mientras toma un
descanso con los amigos.